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Ozempic, Wegovy y Mounjaro: en qué se diferencian

Ozempic, Wegovy y Mounjaro aparecen juntos en casi cualquier conversación sobre pérdida de peso, pero no son intercambiables. Ozempic y Wegovy comparten principio activo, la semaglutida, con indicaciones distintas; Mounjaro lleva tirzepatida y está autorizado en la diabetes tipo 2 y en el control del peso. Los tres requieren receta y solo Ozempic tiene financiación pública, con visado y limitada a la diabetes. Aquí comparamos qué dice la autorización de cada uno y qué mostraron sus ensayos.

¿En qué se diferencian Ozempic, Wegovy y Mounjaro?

Ozempic y Wegovy contienen semaglutida; Mounjaro contiene tirzepatida. La semaglutida es un análogo del GLP-1, una hormona intestinal que aumenta la secreción de insulina cuando la glucosa está alta, frena el vaciado del estómago y reduce el apetito. La tirzepatida actúa sobre dos receptores, el del GLP-1 y el del GIP, otra hormona intestinal implicada en la regulación metabólica. Ozempic está autorizado para la diabetes tipo 2, Wegovy para el control del peso y Mounjaro para ambas cosas.

No todo lo autorizado está en la farmacia. Las presentaciones que hoy se dispensan en España son, en los tres casos, plumas de inyección subcutánea semanal: los comprimidos de Wegovy figuran en CIMA como autorizados, pero no comercializados, igual que la pluma de 2 mg de Ozempic y los viales de Mounjaro. Las fichas de Ozempic, Wegovy y Mounjaro detallan cada medicamento por separado.

AspectoOzempicWegovyMounjaro
Principio activoSemaglutidaSemaglutidaTirzepatida
Indicación autorizadaDiabetes tipo 2 en adultosControl del peso en adultos y en adolescentes desde 12 añosDiabetes tipo 2 (también desde 10 años) y control del peso en adultos
Presentación comercializadaPluma semanal de 0,25, 0,5 y 1 mgPluma semanal FlexTouch de 0,25 a 2,4 mgPluma KwikPen de 2,5 a 15 mg por dosis
Dosis máxima según ficha técnica2 mg a la semana2,4 mg; 7,2 mg en algunos adultos15 mg a la semana
Financiación del SNS según BIFIMEDCon visado, solo en diabetes tipo 2 con IMC de 30 o más y en combinaciónNo financiadoNo financiado

Indicación autorizada: la diferencia que más consecuencias tiene

Que un medicamento produzca pérdida de peso no lo convierte en un medicamento autorizado para adelgazar. Por eso usar Ozempic con el fin de perder peso es un uso fuera de indicación, que además deja al paciente fuera del esquema de dosis pensado para esa finalidad. Durante las tensiones de suministro de los análogos del GLP-1, la AEMPS pidió priorizar su uso en las condiciones autorizadas y comunicó que se habían detectado prescripciones para indicaciones no incluidas en la ficha técnica.

En el control del peso, Wegovy y Mounjaro se indican en adultos con un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más, o de 27 a menos de 30 cuando hay al menos una comorbilidad relacionada con el peso, siempre con una dieta baja en calorías y más actividad física. Wegovy está autorizado además en adolescentes desde los 12 años con obesidad y un peso superior a 60 kg.

¿Cuál adelgaza más? Lo que muestran los ensayos

Las medias de los ensayos clínicos no se pueden trasladar a una persona concreta, y comparar cifras de ensayos distintos, con poblaciones y duraciones diferentes, tampoco es una comparación válida. Con esa cautela, la tabla resume los datos de peso que recogen las fichas técnicas en su sección 5.1. Los ensayos de Wegovy y de Mounjaro para el control del peso se hicieron en personas con obesidad, o con sobrepeso y una comorbilidad, mientras que Ozempic se estudió en la diabetes tipo 2, donde el peso es un resultado secundario.

La tirzepatida y la semaglutida también se han comparado de forma directa en dos ensayos que figuran en la ficha técnica de Mounjaro, uno en diabetes tipo 2 (SURPASS-2) y otro en obesidad o sobrepeso (SURMOUNT-5), y en ambos la reducción media de peso fue mayor con tirzepatida.

Aun así, la variabilidad individual es grande y la pérdida sostenida depende también de la alimentación, de la actividad física y del tiempo que se mantenga el tratamiento. Elegir por el titular de un ensayo no es una buena forma de decidir un tratamiento crónico.

EnsayoPoblación y duraciónCambio medio de peso
STEP 1 (Wegovy frente a placebo)Obesidad o sobrepeso con comorbilidad, 68 semanas-14,9 % con 2,4 mg; -2,4 % con placebo
SURMOUNT-1 (Mounjaro frente a placebo)Obesidad o sobrepeso con comorbilidad, sin diabetes, 72 semanas-16,0 %, -21,4 % y -22,5 % con 5, 10 y 15 mg; -2,4 % con placebo
SUSTAIN 1 (Ozempic frente a placebo)Diabetes tipo 2, 30 semanas-4,5 kg con 1 mg; -1,0 kg con placebo
SURPASS-2 (tirzepatida frente a semaglutida 1 mg)Diabetes tipo 2 con metformina, 40 semanasDe -7,8 a -12,4 kg con tirzepatida; -6,2 kg con semaglutida
SURMOUNT-5 (tirzepatida frente a semaglutida 2,4 mg)Obesidad o sobrepeso con comorbilidad, 72 semanas-21,6 % con tirzepatida; -15,4 % con semaglutida

Pauta y escalado de dosis

Los tres se administran una vez por semana, el mismo día, y se empieza siempre por una dosis baja que se va subiendo.

Según sus fichas técnicas, Ozempic empieza con 0,25 mg durante 4 semanas, pasa a 0,5 mg y puede subir a 1 y a 2 mg con al menos 4 semanas en cada escalón; Wegovy sube cada 4 semanas de 0,25 a 0,5, 1 y 1,7 mg, hasta la dosis de mantenimiento de 2,4 mg a partir de la semana 17; Mounjaro empieza con 2,5 mg, pasa a 5 mg a las 4 semanas y puede subir en escalones de 2,5 mg hasta 15 mg.

Ese escalado no es una cautela decorativa: los efectos digestivos son más intensos al principio y tras cada subida. Si tolera mal una subida, lo indicado no es abandonar, sino consultar: la ficha de Wegovy, por ejemplo, contempla retrasar el escalado o volver a la dosis anterior hasta que mejoren los síntomas.

Efectos adversos: un perfil de clase

Los efectos adversos son en buena medida comunes a la clase. Las náuseas y la diarrea figuran como muy frecuentes en las fichas técnicas de los tres; los vómitos, el dolor abdominal y el estreñimiento, como muy frecuentes con Wegovy y, en los ensayos de control del peso, con Mounjaro, y como frecuentes con Ozempic. Son más marcados al inicio y con las subidas de dosis, y suelen atenuarse con el tiempo.

Obligan a consultar sin demora el dolor abdominal intenso y persistente que se irradia a la espalda, por la posibilidad de pancreatitis, que las tres fichas clasifican como poco frecuente, y los síntomas de problemas de la vesícula biliar. En personas que además usan insulina o sulfonilureas hay riesgo de hipoglucemia y suele ser necesario ajustar esos tratamientos.

Las fichas de la semaglutida añaden un aviso ocular muy raro, la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica: ante una pérdida súbita de visión hace falta una revisión oftalmológica rápida. El listado completo, con frecuencias, está en el prospecto de cada medicamento.

Contraindicaciones y precauciones

La ficha técnica europea de los tres recoge una sola contraindicación: la hipersensibilidad al principio activo o a los excipientes. En estudios con roedores, la semaglutida y la tirzepatida produjeron tumores de células C de tiroides; para la semaglutida, su ficha considera baja la relevancia en humanos, aunque no puede excluirse por completo, y para la tirzepatida la considera desconocida.

Por prudencia, cuando hay antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o de síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2 no prescribimos estos fármacos. Requieren precaución en la pancreatitis previa y en la enfermedad digestiva grave, como la gastroparesia grave, en la que las fichas de la semaglutida desaconsejan su uso, y vigilancia en la retinopatía diabética.

Ninguno se recomienda en el embarazo: la semaglutida se suspende al menos dos meses antes de un embarazo planificado y la tirzepatida, al menos un mes antes, y durante el tratamiento se recomienda un método anticonceptivo. En la lactancia difieren: la semaglutida no debe usarse, mientras que la ficha de la tirzepatida indica que, en general, podría considerarse. Todo esto se valora antes de prescribir, y es la razón por la que un cuestionario médico completo pregunta por antecedentes que a primera vista parecen no venir a cuento.

¿Los financia el SNS?

Según BIFIMED, el buscador de la situación de financiación de los medicamentos del Ministerio de Sanidad, la respuesta es distinta para cada uno. Ozempic está financiado con visado solo para la diabetes tipo 2 en personas con un IMC de 30 o más, en terapia combinada con otros antidiabéticos, incluida la insulina, cuando estos, junto con la dieta y el ejercicio, no consiguen un control adecuado; en monoterapia no está incluido.

Wegovy figura como no financiado por resolución en todas sus plumas, y Mounjaro también, tanto para el control del peso como para la diabetes tipo 2. En la práctica, para el control del peso el coste corre a cargo del paciente con cualquiera de los tres, y con una receta que no sea del Sistema Nacional de Salud el medicamento se paga entero en la farmacia.

Aquí no publicamos importes de medicamentos con receta: varían con la presentación y la dosis de mantenimiento, y comparar el primer envase induce a error, porque lo que hay que estimar es el gasto mantenido mientras dure el tratamiento. El detalle de cada caso lo explicamos en financiación de los GLP-1 en España.

Qué pasa cuando se deja el tratamiento

Es habitual recuperar parte del peso perdido al suspenderlo, porque estos fármacos actúan mientras se administran. Las fichas técnicas lo documentan: tras STEP 1, en una extensión de 52 semanas sin tratamiento, el peso volvió a subir y quienes habían recibido semaglutida quedaron un 5,6 % por debajo de su peso inicial; en SURMOUNT-4, quienes pasaron de tirzepatida a placebo aumentaron de peso un 14,8 % de media en las 52 semanas siguientes.

Esto no es un argumento contra el tratamiento, sino a favor de plantearlo con horizonte largo y con cambios sostenibles en la alimentación y en la actividad física. Antes de empezar merece la pena responder a dos preguntas incómodas: qué se hará cuando se alcance el objetivo y qué margen económico hay para mantenerlo. Un tratamiento que se interrumpe a los tres meses por coste tiene un resultado previsible.

Qué hacemos y qué no hacemos

Con nuestro servicio Tratamiento para la pérdida de peso, el médico valora si un tratamiento farmacológico del sobrepeso o la obesidad está indicado en su caso, tanto para empezar como para continuar uno que usted ya sigue. No hay videoconsulta, ni llamada telefónica, ni chat en directo: el médico revisa un cuestionario médico detallado y responde por escrito, y puede pedirle informes o analíticas, recomendarle una consulta presencial o denegar la solicitud. No prescribimos fuera de la indicación autorizada, así que no recetamos Ozempic para adelgazar.

Si la valoración es favorable, recibe por correo electrónico una receta médica en PDF del médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), que usted presenta en su farmacia con su documento de identidad; la decisión de dispensar corresponde al farmacéutico. La tarifa del servicio aparece junto al botón de solicitud y no incluye el medicamento.

Sus condiciones son estas: «La tarifa cubre la consulta médica, no la emisión de un documento. Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa. Si el médico le solicita documentación, dispone de al menos 7 días para enviarla y le enviamos un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no es posible completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.»

¿Cuál adelgaza más, Mounjaro u Ozempic?

En los dos ensayos de comparación directa que recoge la ficha técnica de Mounjaro, la tirzepatida consiguió una reducción media de peso mayor que la semaglutida; en obesidad o sobrepeso (SURMOUNT-5), un 21,6 % frente a un 15,4 % con semaglutida 2,4 mg, la dosis de Wegovy, a las 72 semanas, y en diabetes tipo 2 (SURPASS-2), de 7,8 a 12,4 kg frente a 6,2 kg con semaglutida 1 mg, una dosis de Ozempic, a las 40 semanas. Pero una media de ensayo no predice el resultado en su caso: la variabilidad individual es alta, y el fármaco que mejor funciona es el que se tolera y se puede sostener.

¿Ozempic y Wegovy son el mismo medicamento?

Tienen el mismo principio activo, la semaglutida, pero son medicamentos distintos: Ozempic está autorizado para la diabetes tipo 2, con un máximo de 2 mg semanales, y Wegovy para el control del peso, con 2,4 mg de mantenimiento. Cambian también la financiación y la pauta, así que no se intercambian por cuenta propia.

¿Se pueden combinar?

No. La ficha técnica de la semaglutida indica que no debe usarse junto con otros agonistas del receptor de GLP-1, porque no se ha evaluado y se considera probable un mayor riesgo de efectos adversos por sobredosis, y la tirzepatida actúa también sobre ese receptor. Lo que sí ocurre es que se pautan junto a otros tratamientos de la diabetes, y entonces el médico decide si hay que reducir la dosis de insulina o de sulfonilurea.

¿Cuál es más barato?

Para adelgazar, ninguno tiene financiación pública: Wegovy y Mounjaro figuran en BIFIMED como no financiados, y Ozempic solo está financiado, con visado, en la diabetes tipo 2. Aquí no comparamos importes de medicamentos con receta, que varían con la presentación y la dosis; desconfíe de las ofertas que no pasan por una farmacia.

¿Cuál tiene menos efectos digestivos?

El perfil digestivo es común a la clase, con náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal entre los efectos más frecuentes de los tres. En la tolerancia influye mucho la velocidad del escalado, porque las molestias son más frecuentes tras cada subida; la ficha de Wegovy contempla retrasar la subida o volver a la dosis anterior si son importantes, y si hay vómitos o diarrea conviene evitar la pérdida de líquidos. Si una subida de dosis le sienta mal, consúltelo antes de abandonar.

¿Se puede cambiar de uno a otro?

Sí, pero es una decisión médica que se toma por falta de respuesta, por mala tolerancia o por un problema de suministro, y no es un cambio automático: las fichas técnicas no establecen una equivalencia de dosis entre semaglutida y tirzepatida, y cada medicamento tiene su propio escalado. Lo que no debe hacerse es cambiar por cuenta propia aprovechando un envase disponible o prestado.