Tratamiento para la pérdida de peso
29,90 €
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Tratamiento para la pérdida de pesoEn la farmacia hay dos grupos de medicamentos para perder peso: los que actúan sobre el receptor del GLP-1 (semaglutida, liraglutida y tirzepatida) y el orlistat. Sus fichas técnicas los indican a partir de un índice de masa corporal (IMC) de 30, o de 27 si hay al menos una enfermedad relacionada con el peso; en el orlistat, ese segundo umbral es 28. La valoración médica cuesta 29,90 € y no incluye el medicamento. Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa.
El tratamiento farmacológico de la obesidad no es un atajo ni sustituye a los cambios de alimentación y actividad física: los acompaña. En esta página explicamos qué fármacos están autorizados en España para esta indicación, qué criterios se aplican, qué efectos adversos son esperables y cómo se valora una solicitud, tanto para empezar un tratamiento como para continuar uno ya iniciado.
Los fármacos que actúan sobre el receptor del GLP-1 con indicación en el control del peso son la semaglutida en su presentación específica para esa indicación (Wegovy), la liraglutida (comercializada como Saxenda y Plyzari) y la tirzepatida (Mounjaro), que es un agonista dual: actúa también sobre el receptor de otra hormona intestinal, el GIP.
Todos requieren receta médica, y las presentaciones que figuran como comercializadas en CIMA son plumas precargadas para inyectar bajo la piel. La semaglutida para el peso también está autorizada en comprimidos, pero en CIMA esas presentaciones constan como no comercializadas. Junto a ellos existe el orlistat, con un mecanismo distinto: inhibe las lipasas gastrointestinales y reduce así la absorción de una parte de la grasa de la dieta.
Las cápsulas de 120 mg necesitan receta y las de 60 mg se dispensan sin ella. En CIMA figuran además la combinación de naltrexona y bupropión, autorizada para el control del peso pero no comercializada, y la setmelanotida, de uso hospitalario y autorizada solo para algunas formas poco frecuentes de obesidad, de origen genético o hipotalámico. La tabla resume lo que recogen CIMA y las fichas técnicas.
Es importante separar dos cosas que se confunden con frecuencia: un mismo principio activo puede tener presentaciones autorizadas para la diabetes tipo 2 y otras autorizadas para el control del peso, con nombres comerciales y pautas diferentes. Ozempic y Rybelsus contienen semaglutida y están autorizados solo para la diabetes tipo 2; Mounjaro, en cambio, tiene indicación en las dos situaciones.
Usar una presentación fuera de su indicación autorizada no es una decisión menor y contribuye además a los problemas de suministro que afectan a los pacientes con diabetes. Las indicaciones exactas de cada medicamento figuran en su ficha técnica, publicada por la AEMPS en el registro CIMA y, para los autorizados por la Unión Europea, también por la Agencia Europea de Medicamentos.
| Principio activo | Medicamento | Administración | ¿Necesita receta? |
|---|---|---|---|
| Semaglutida | Wegovy | Inyección subcutánea una vez a la semana | Sí |
| Liraglutida | Saxenda, Plyzari | Inyección subcutánea una vez al día | Sí |
| Tirzepatida | Mounjaro | Inyección subcutánea una vez a la semana | Sí |
| Orlistat 120 mg | Xenical y otras marcas | Una cápsula con cada comida principal | Sí |
| Orlistat 60 mg | Varias marcas | Una cápsula con cada comida principal, hasta tres al día | No |
El tratamiento farmacológico de la obesidad no está indicado para perder unos kilos con un objetivo estético. En las fichas técnicas de Wegovy, Saxenda, Plyzari y Mounjaro, el punto de partida en adultos es un índice de masa corporal igual o superior a 30, o de 27 a menos de 30 cuando existe al menos una enfermedad relacionada con el peso, como hipertensión, dislipemia, apnea obstructiva del sueño, prediabetes o diabetes tipo 2.
En el orlistat de 120 mg el umbral es 30, o 28 con factores de riesgo asociados, y el de 60 mg, que no necesita receta, se dirige a adultos con un IMC de 28 o más. Junto a ese umbral el médico valora el peso y la talla, la evolución del peso a lo largo del tiempo, los antecedentes personales y familiares, la medicación actual, la presencia de trastornos de la conducta alimentaria y los intentos previos.
También descarta causas médicas de aumento de peso que deben tratarse por sí mismas, como un hipotiroidismo no controlado. Un IMC por debajo de esos umbrales, un embarazo, la lactancia y determinados antecedentes son motivos de denegación, y conviene saberlo antes de solicitar la valoración.
Las fichas técnicas también marcan cuándo replantear el tratamiento. Con la liraglutida, si tras 12 semanas con la dosis diaria de 3,0 mg no se ha perdido al menos un 5 % del peso inicial, el tratamiento debe interrumpirse; con el orlistat de 120 mg rige el mismo criterio del 5 % a las 12 semanas.
El GLP-1 es una hormona que el intestino libera cuando comemos. Actúa sobre el páncreas, sobre la velocidad de vaciado del estómago y sobre los centros cerebrales que regulan el apetito y la saciedad. Los fármacos de este grupo imitan esa señal de forma prolongada, de modo que la sensación de saciedad aparece antes y se mantiene más tiempo, y la cantidad de comida que la persona ingiere disminuye sin un esfuerzo consciente permanente.
La consecuencia práctica es que el tratamiento facilita el cambio de hábitos, pero no lo sustituye: si la alimentación y la actividad física no cambian, el peso tiende a recuperarse cuando el fármaco se retira. Por eso estos tratamientos se plantean dentro de un plan que incluye pauta alimentaria, ejercicio y seguimiento, no como una intervención aislada. La ficha técnica de la semaglutida lo resume así: el peso baja porque disminuye la ingesta de calorías, lo que implica una reducción general del apetito.
Los efectos adversos más frecuentes de los análogos del GLP-1 son digestivos: náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y molestias abdominales. Suelen aparecer al iniciar el tratamiento y al subir de dosis, y por eso la dosis se incrementa de forma progresiva. Existen además riesgos menos frecuentes pero relevantes, como la pancreatitis y los problemas de vesícula biliar, y contraindicaciones y precauciones concretas que figuran en la ficha técnica de cada medicamento. Un dolor abdominal intenso y persistente, sobre todo si se irradia a la espalda y se acompaña de vómitos, obliga a suspender el tratamiento y acudir a urgencias. Estos medicamentos no deben adquirirse nunca fuera del circuito farmacéutico legal.
Durante el embarazo no deben utilizarse: así lo indican las fichas de la semaglutida y de la liraglutida, y la de la tirzepatida no recomienda su uso. En la lactancia, las fichas técnicas de Wegovy y de Saxenda indican no usarlos, mientras que la de Mounjaro admite que, en general, podría considerarse.
Las fichas de la semaglutida y de la tirzepatida recomiendan a las mujeres en edad fértil usar un método anticonceptivo durante el tratamiento, y ante un embarazo planificado la semaglutida debe suspenderse al menos 2 meses antes y la tirzepatida al menos 1 mes antes. Qué conviene tener en cuenta al elegir un anticonceptivo mientras dura el tratamiento lo explicamos en anticonceptivos y tratamiento con GLP-1.
Los análogos del GLP-1 son, por su demanda, uno de los objetivos preferidos de la falsificación de medicamentos. Las agencias reguladoras europeas han alertado en varias ocasiones sobre plumas falsificadas detectadas fuera del circuito legal, algunas conteniendo otras sustancias. El riesgo no es teórico: se han comunicado casos graves. Un medicamento sujeto a prescripción solo debe adquirirse en una farmacia, presentando una receta emitida por un médico que haya valorado el caso.
Cualquier página que ofrezca enviarle el fármaco sin prescripción, o que venda directamente el producto, opera al margen de la normativa española y no ofrece ninguna garantía sobre lo que envía. Nosotros no vendemos ni enviamos medicamentos: lo que hacemos es la valoración médica; el medicamento se lo dispensa su farmacia.
El servicio Tratamiento para la pérdida de peso sirve tanto para empezar un tratamiento como para continuar uno que ya sigue. Todo el proceso es por escrito y tiene cuatro pasos:
La valoración se hace a partir de un cuestionario médico detallado que después revisa el médico. No hay videollamada, ni consulta telefónica, ni chat en directo: el modelo es asíncrono, y esa es la diferencia con una consulta convencional. Para que sea posible necesitamos su peso y su talla actuales y, si lo conoce, su perímetro abdominal, la evolución del peso, sus antecedentes personales y familiares, la medicación que toma, las alergias, la analítica reciente de la que disponga y, si ya ha seguido antes un tratamiento de este tipo, el informe correspondiente.
Si es la primera vez, el médico necesita que el cuestionario muestre una indicación clara y ninguna contraindicación; puede pedirle una analítica o un informe, o recomendarle una consulta presencial antes de empezar. Lo que no hacemos es prescribir por el nombre comercial que el paciente trae escrito ni fuera de la indicación autorizada, y un IMC por debajo de los umbrales, el embarazo o la lactancia son motivo de denegación. Cuanta más información aporte, más sólida será la decisión.
La valoración cuesta 29,90 €. El medicamento no está incluido: lo abona aparte en su farmacia. El médico dedica el mismo trabajo a un caso que termina en prescripción que a uno que termina en denegación, y por eso las condiciones son estas: «La tarifa cubre la consulta médica, no la emisión de un documento.
Si el médico deniega la solicitud por motivos médicos o legales, le devolvemos la tarifa. Si el médico le solicita documentación, dispone de al menos 7 días para enviarla y le enviamos un recordatorio; a petición suya ampliamos el plazo. Si aun así no es posible completar la consulta, cerramos la solicitud y le devolvemos el importe íntegro.»
Si lo desea, puede añadir la tramitación prioritaria por 8,90 € más: su solicitud pasa antes en el orden de revisión, aunque eso no supone ningún plazo comprometido.
Los medicamentos para perder peso que se dispensan en la farmacia no están financiados por el Sistema Nacional de Salud. En BIFIMED, el buscador de la situación de financiación del Ministerio de Sanidad, Wegovy, Saxenda, Plyzari y Mounjaro figuran como no financiados por resolución, y el orlistat, en sus cápsulas de 120 mg (Xenical y otras marcas) y de 60 mg, como no incluido en la financiación. Su coste en la farmacia lo asume íntegramente el paciente, también cuando tiene receta.
Si la valoración es favorable, recibe la receta médica en PDF por correo electrónico. Con ese documento acude a su farmacia y se identifica con su documento de identidad; no existe ningún código PIN ni número que memorizar. La receta la firma un médico con colegiación polaca, y la base de su reconocimiento en España es el artículo 11 de la Directiva 2011/24/UE, que en la normativa española desarrolla el artículo 15 bis del Real Decreto 1718/2010.
La decisión de dispensar corresponde al farmacéutico, que puede negarse si tiene dudas razonables sobre la autenticidad o la validez de la receta. A partir de ahí, el tratamiento requiere seguimiento: control del peso, vigilancia de los efectos adversos y revisión de la respuesta. Si no hay respuesta suficiente tras el periodo de ajuste previsto en la ficha técnica, lo indicado es replantear el tratamiento y no prolongarlo de forma indefinida. Ese seguimiento conviene llevarlo con su médico de cabecera o con una consulta de endocrinología.
Acuda a urgencias o llame al 112 ante dolor abdominal intenso y persistente, sobre todo si se irradia a la espalda y se acompaña de vómitos repetidos, ante vómitos que impiden mantener la hidratación, ante signos de deshidratación importante y ante ictericia o dolor en el costado derecho. Consulte también de forma presencial, sin urgencia, si pierde peso muy rápido, si aparece debilidad marcada, si tiene antecedentes de trastorno de la conducta alimentaria o si la relación con la comida se ha vuelto un motivo de angustia.
La obesidad se trata mejor con un equipo que con un solo fármaco, y en muchos casos el apoyo psicológico y nutricional pesa tanto como la medicación. Si además tiene diabetes y sigue tratamiento con insulina o con otros fármacos que bajan la glucosa, el riesgo de hipoglucemia aumenta al reducir la ingesta, de modo que esa combinación exige un seguimiento estrecho con su médico y, con frecuencia, un ajuste de dosis. Aprender a reconocer los síntomas de una hipoglucemia y saber cómo actuar forma parte del tratamiento en ese escenario.
Página elaborada por MEDINOW Sp. z o.o. y revisada por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301), que es quien valora las solicitudes del servicio. Las indicaciones, las dosis y las advertencias que se citan proceden de las fichas técnicas publicadas por la AEMPS en CIMA, y los datos de financiación, de BIFIMED; si algo de lo que lee aquí no coincide con la ficha técnica vigente, prevalece esta.
La información de esta página no sustituye a su médico de cabecera ni a una exploración presencial cuando aparecen síntomas nuevos o agudos. Tampoco es publicidad de ningún medicamento: en España, la publicidad dirigida al público solo se admite para medicamentos que no se financian con fondos públicos, que se utilizan sin que un médico los prescriba y que no son psicotrópicos ni estupefacientes (artículo 80 del Real Decreto Legislativo 1/2015). Para comunicar un error en esta página puede escribir a info@medinow.app.
Ozempic está autorizado en España para el tratamiento de la diabetes tipo 2, no para el control del peso. El mismo principio activo, la semaglutida, cuenta con otra presentación autorizada específicamente para la obesidad, con pauta y nombre comercial distintos. Usar una presentación fuera de su indicación autorizada no es indiferente y agrava además los problemas de suministro que sufren los pacientes con diabetes. Lo explicamos con más detalle en la ficha de Ozempic.
La diferencia está en la indicación autorizada y en la pauta, no en la molécula: ambos contienen semaglutida, pero solo Wegovy, la presentación autorizada para el control del peso, tiene esa indicación aprobada, con su propio esquema de dosis. Las indicaciones exactas de cada medicamento constan en su ficha técnica, publicada en el registro CIMA de la AEMPS y en la web de la Agencia Europea de Medicamentos.
Sí, la primera receta es posible cuando el cuestionario muestra una indicación clara y ninguna contraindicación; en algunos casos el médico puede pedirle una analítica o un informe, o recomendarle una consulta presencial antes de empezar, y lo más sencillo es continuar un tratamiento ya iniciado. Los criterios de las fichas técnicas parten de un índice de masa corporal igual o superior a 30, o igual o superior a 27 cuando existe una enfermedad relacionada con el peso, como hipertensión, dislipemia, apnea del sueño o prediabetes; en el orlistat, ese segundo umbral es 28. El IMC es solo el punto de partida: el médico valora además los antecedentes, la medicación, la presencia de trastornos de la conducta alimentaria y las causas médicas de aumento de peso. En nuestro servicio, el embarazo y la lactancia son motivo de denegación.
No. En BIFIMED, el buscador de financiación del Ministerio de Sanidad, los análogos del GLP-1 comercializados para el control del peso (Wegovy, Saxenda, Plyzari y Mounjaro) figuran como no financiados y el orlistat, como no incluido en la financiación, de modo que el coste en farmacia lo asume íntegramente el paciente aunque disponga de receta. Eso es independiente de nuestra consulta, que se abona aparte y cubre únicamente la valoración médica.
Sí: el orlistat de 120 mg, en cápsulas, necesita receta, y el de 60 mg se dispensa sin ella. Los demás medicamentos autorizados para el peso que figuran como comercializados en CIMA son inyectables; la semaglutida para el control del peso y la combinación de naltrexona y bupropión también están autorizadas en comprimidos, pero en CIMA constan como no comercializadas. Rybelsus, que es semaglutida en comprimidos, está autorizado solo para la diabetes tipo 2. Las dosis y los efectos digestivos del orlistat están en la ficha del orlistat.
Sí. Wegovy, Saxenda, Plyzari y Mounjaro figuran en CIMA como medicamentos sujetos a prescripción médica en todas sus presentaciones, y ninguno se dispensa sin receta. Se administran con una pluma precargada bajo la piel: la liraglutida una vez al día, y la semaglutida y la tirzepatida una vez a la semana.
Varía mucho de una persona a otra y depende del fármaco, de la dosis alcanzada, del tiempo de tratamiento y, sobre todo, de los cambios de alimentación y actividad física que lo acompañen. Lo que sí está descrito es que, cuando el tratamiento se retira sin que esos cambios se hayan consolidado, el peso tiende a recuperarse. Por eso el fármaco se plantea dentro de un plan, no como una intervención aislada.